La Regla de los 2 Minutos para vencer la procrastinación

La parte más difícil de cualquier tarea es empezar. Una vez que estás en movimiento, es mucho más fácil seguir moviéndote (gracias, Isaac Newton).
El problema es que a menudo miramos la montaña completa: "Tengo que escribir un libro", "Tengo que perder 20 kilos", "Tengo que limpiar toda la casa". Y nos paralizamos.
Aquí entra la Regla de los 2 Minutos.
¿Qué es?
La regla es simple:
"Cuando empiezas un nuevo hábito, debe tomarte menos de dos minutos hacerlo."
Ejemplos prácticos
- "Leer antes de dormir" se convierte en -> "Leer una página".
- "Hacer 30 minutos de yoga" se convierte en -> "Sacar mi mat de yoga".
- "Estudiar para el examen" se convierte en -> "Abrir mis apuntes".
- "Correr 5 kilómetros" se convierte en -> "Ponerme las zapatillas".
¿Por qué funciona?
Parece un truco, ¿verdad? Sabes que el objetivo real es correr 5 km, no solo ponerte las zapatillas.
Pero la clave es dominar el arte de aparecer. Un hábito debe establecerse antes de que pueda mejorarse. No puedes optimizar un hábito que no existe.
Al reducir la tarea a 2 minutos, eliminas la resistencia inicial. Una vez que te has puesto las zapatillas (lo cual es fácil), es mucho más probable que salgas a caminar o correr un poco. Y aunque solo corras 2 minutos, es mejor que cero.
El ritual de inicio
Estás creando un "ritual de inicio". Cuanto más automatices el comienzo de un proceso, más probable es que entres en un estado de flujo para hacer el trabajo difícil.
Hazlo fácil. Empieza pequeño.
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